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Cris Acuña

Hola, yo soyCris Acuña

Pastora & Conferencista

Autosabotaje

¿Sabes cuántas promesas hay en la Biblia?

Más de 7000 promesas. Una promesa para cada día por 19 años aproximadamente. La forma de Dios de decirnos que El nos ha prometido bendiciones y victoria en nuestras vidas. Existe en nosotros un sano deseo de éxito, crecimiento, realización ¡Dios lo depositó en nosotros! No está mal, el problema es cuando se vuelve un abuso. Sin embargo creo que Dios nos llama siempre a mas, El no anhela vernos estancados, derrotados, minimizados. EL NOS HA DADO PROMESAS PARA QUE LAS TOMEMOS Y DISFRUTEMOS.

El asunto es que algunas veces la mayor limitante de las promesas de Dios somos nosotros mismos. Y si alguien lo comprendió muy bien fue el Apóstol Pablo. En la biblia nos encontramos uno de los escritos más dramáticos y humanos:

Romanos 7: 15 – 25 15 Realmente no me entiendo a mí mismo, porque quiero hacer lo que es correcto pero no lo hago. En cambio, hago lo que odio. 16 Pero si yo sé que lo que hago está mal, eso demuestra que estoy de acuerdo con que la ley es buena. 17 Entonces no soy yo el que hace lo que está mal, sino el pecado que vive en mí. 18 Yo sé que en mí, es decir, en mi naturaleza pecaminosa[c] no existe nada bueno. Quiero hacer lo que es correcto, pero no puedo. 19 Quiero hacer lo que es bueno, pero no lo hago. No quiero hacer lo que está mal, pero igual lo hago. 20 Ahora, si hago lo que no quiero hacer, realmente no soy yo el que hace lo que está mal, sino el pecado que vive en mí. 21 He descubierto el siguiente principio de vida: que cuando quiero hacer lo que es correcto, no puedo evitar hacer lo que está mal. 22 Amo la ley de Dios con todo mi corazón, 23 pero hay otro poder[d] dentro de mí que está en guerra con mi mente. Ese poder me esclaviza al pecado que todavía está dentro de mí. 

Esto que le pasaba a Pablo es lo que los psicólogos llaman: “Disonancia cognitiva”, que es el estado mental de tensión en el cual existen 2 convicciones que se oponen entre sí. Es una INCOHERENCIA INTERNA. Es como decir: ¡En mi corazón lo cumplo pero en mis acciones hago lo contrario! Muchas veces esa disonancia cognitiva es la culpable de nuestro estancamiento.

En un plano más sencillo, lo llamamos, AUTOSABOTAJE. Esas marcas o creencias que habitan en la mente de las personas tomando el control de su conducta evitando el crecimiento.

Existen diferentes formas de autosabotaje:

  1. Te acostumbras al fracaso: Cuando estás por lograr el éxito, completar algo pero te sientes incapaz de seguir.
  2. El éxito te hace sentir culpable: Piensas que no mereces el éxito que has alcanzado, te sientes un fraude y por lo tanto no creces más. Tienes una linda familia pero te sientes culpable de tenerla. Tienes trabajo, casa o tu emprendimiento y no la disfrutas porque sientes que no lo mereces.
  3. Responsabilizas a otros por su fracaso: Te cuesta aceptar tus errores. Cuando se dice o piensa: “Fui infiel a mi cónyuge porque es invivible”, o “me despidieron del trabajo por culpa de una compañera”, o “no hago ejercicio porque tengo mucho trabajo”.
  4. Involucrarte con personas incorrectas: Te sientes impotente y te impresionas fácilmente con personas que tienen poder. No te sientes valioso, entonces buscas salvar a alguien de su situación.
  5. Miedo al fracaso: No intentas nada. Te das por derrotado antes de intentarlo. Planificas todo el tiempo, pero nunca tomas iniciativa. Como cuando tienes la idea de un nuevo negocio pero nunca empiezas.
  6. Miedo al éxito: Miedo al cambio. El éxito conlleva cambios.
  7. Procrastinación: Posponer deberes, responsabilidades o actividades importantes. Se ha comprobado que cuando esto sucede no es por vagabundería o miedo, usualmente es soledad. Se necesita acompañamiento, un grupo de apoyo, una iglesia.
  8. Pensamientos negativos: Henry Ford dijo “Sea que pienses que puedes o no puedes, tienes razón” ¡no estaba nada equivocado! Se lucha con el pensamiento de “no podré hacerlo”, “no nací para esto”, “no lo voy a lograr” y finalmente su pensamiento ganó.

Entonces ¿Cuál es la solución a esa limitante? La misma conclusión a la que llegó Pablo en Romanos 7: 24- 25 24 ¡Soy un pobre desgraciado! ¿Quién me libertará de esta vida dominada por el pecado y la muerte?25 ¡Gracias a Dios! La respuesta está en Jesucristo nuestro Señor”.

Jesús trae libertad sobre aquello que te está dominando. El Espiritu Santo es quien trae reconciliación entre tus convicciones y tus acciones. Es vivir en la convicción de que TIENES LA LIBERTAD POR MEDIO DE CRISTO JESUS Y LA LIBERTAD TE DA PERMISO PARA CRECER. Por eso:

¡TIENES PERMISO INTENTARLO!

¡TIENES PERMISO DE TOMAR LAS PROMESAS DE DIOS PARA TU VIDA!

¡TIENES PERMISO DE DISFRUTAR TU MATRIMONIO O TU SOLTERÍA!

¡TIENES PERMISO DE DISFRUTAR TU TRABAJO!

¡TIENES PERMISO DE DISFRUTAR A TU FAMILIA!

¡TIENES PERMISO DE DISFRUTAR TUS BIENES!

¡TIENES PERMISO DE SERVIR A DIOS!

¡TIENES PERMISO DE EMPEZAR DE NUEVO!

¡TIENES PERMISO DE RESOLVER TUS ASUNTOS!

¡TIENES PERMISO DE DISFRUTAR TU CUERPO!

¡TIENES PERMISO DE APROPIARTE DE TU VIDA!

¡TIENES PERMISO DE DISFRUTAR TU RELACION CON DIOS!

¡TIENES PERMISO DE EQUIVOCARTE Y APRENDER!

¡TIENES PERMISO PARA ASCENDER EN TU TRABAJO!

¡TIENES PERMISO PARA TERMINAR TU CARRERA!

¡TIENES PERMISO DE DISFRUTAR TU EMPRENDIMIENTO!

¡TIENES PERMISO DE ABRAZAR TU MATERNIDAD O PATERNIDAD!

¡TIENES PERMISO PARA RETOMAR LO QUE DEJASTE!

¡TIENES PERMISO PARA CAMBIAR!

¡TIENES PERMISO PARA SOÑAR Y ALCANZAR!

¡TIENES PERMISO PARA SALIR ADELANTE!

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